Punción aspiración con aguja fina de un nódulo tiroideo

Procedimiento sencillo y seguro que se utiliza para conocer la naturaleza benigna o maligna de una lesión tiroidea.

EL objetivo consiste en extraer células y líquido de un nódulo tiroideo mediante una punción, para ser analizadas por un patólogo, el cual valorará la benignidad o malignidad de dicho nódulo.

Para la realización de la prueba, el paciente se suele acostar en una camilla boca arriba con la cabeza inclinada hacia atrás, de modo que el cuello quede extendido. En la zona de la punción se suele aplicar alcohol u otro desinfectante, también se puede aplicar un anestésico local o tópico en la zona. Por lo general, la punción se realiza bajo control ecográfico para asegurar la colocación exacta de la aguja dentro del nódulo tiroideo.

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El médico inserta la aguja a través de la piel y realiza un muestreo (pasar la aguja varias veces por el nódulo para obtener varias muestras de células). Luego de la punción se suele aplicar presión en la zona para evitar que aparezca un hematoma. Se recomienda estar lo más lo más quieto posible durante la punción y evitar toser, hablar o tragar, para evitar posibles daños y mejorar la precisión de la punción.

En general, no suelen existir contraindicaciones para la punción tiroidea, pero es importante avisar al médico si se está tomando algún fármaco que afecte a la coagulación de la sangre (Aspirina, Sintrom, Clopidogrel, Ticlopidina u otros) ya que puede sangrar y reducir el rédito diagnóstico de la práctica.

No es necesario estar en ayunas. En caso de presentar sensación de ansiedad puede ser aconsejable la administración de algún fármaco ansiolítico.

Habitualmente, el resultado citológico estará disponible en unas semanas y su médico le indicará la actitud terapéutica más adecuada en función de los hallazgos.


Author: fbordenave

enter image description here Médico Endocrinólogo